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miércoles, 21 de agosto de 2013

Στο φως του φεγγαριού / A la luz de la luna

Esta noche, plenilunio de agosto, como ya es tradición, abrirán más de 100 lugares arqueológicos en Grecia de forma gratuita. Si alguna vez tienen la posibilidad de disfrutarla, no dejen de hacerlo.

Hace ya , creo recodar, 16 años que tiene lugar esta iniciativa, a la que se han ido añadiendo distintos museos y monumentos a lo largo del país. Con la actual crisis los trabajadores lo hacen voluntariamente, sin cobrar, y el Ministerio de Cultura y Deportes organiza en ellos visitas guiadas, conciertos y exposiciones.
En la lista de lugares abiertos no estarán este año ni la Acrópolis, por razones de seguridad, ni el templo de Posidón en Sunio, por obras.
Tuve la posibilidad de disfrutar de la visita nocturna a la Acrópolis en una ocasión, y doy fe de que es peligroso por la aglomeración de gente y lo resbaladizo de las escaleras de mármol. Eso sí, las vistas de la ciudad son aún más impresionantes que de día.

Erecteion nocturno 2006

Vista nocturna desde la Acrópolis, 2006
 Esta noche, a las diez, en distintas  islas del Egeo, se recitará el "Llanto por Ignacio Sánchez Mejías" de García Lorca con las voces de Andy García, Manos Katrakis y Notis Peryialis y con la música de Stavros Xarjakos, para recordar el reciente aniversario (19 de agosto) del asesinato del poeta. Habrá un concierto en el Filopapo, visitas guiadas en el Museo Arqueológico de Atenas y mil cosas más.

Concierto en el Templo de Zeus Olímpico, 2008

Más noticias sobre este evento en la prensa griega, en  ta nea y to vima entre otros.

miércoles, 2 de mayo de 2012

La Acrópolis y su azarosa vida ( y III)

Los especialistas griegos de restauraciones arqueológicas llevaban años buscando la solución: cómo limpiar las delicadas esculturas de mármol del siglo V a.C., que tenían una «pátina» de siglos, polvo y contaminación atmosférica. La fragilidad del mármol expuesto al aire durante tantos siglos y la delicadeza de las partes esculpidas de estos frontones y metopas del friso que rodeaban el Partenón obligaban a un profundo estudio de métodos modernos para su limpieza. Todo menos hacer el «sacrilegio» efectuado, según parece, por unos especialistas ingleses hace muchos años en el Museo Británico de Londres: frotar las esculturas que Lord Elgin había mandado arrancar y serrar de la Acrópolis con cepillos de púas de acero para que se vieran más blancas.
 Finalmente, el profesor Theodoro Skulikidi, de la Universidad Politécnica de Atenas, con un grupo de reconocidos especialistas más, presentó un método con rayos láser que permite limpiar las delicadas estatuas de los frontones y, especialmente, el frontón del lado oeste del Partenón, con las valiosas esculturas supervisadas por Fidias. Éstas fueron retiradas del templo en 1993, esperando un método de limpieza que no dañara ni un milímetro de su superficie. Ahora, después de años de experimentos sobre distintas piezas de mármol de la época romana y de la restauración del Partenón a principios del siglo pasado, se ha perfeccionado la limpieza con rayos láser aplicados junto con otros tres métodos ya utilizados y de eficacia probada. Cada pieza esculpida necesitará un trabajo especializado de al menos un mes y un nuevo láser, que cuesta 103.000 euros, y que será instalado en la Acrópolis además del ya existente. El láser fue encargado al Instituto de Investigación Tecnológica de Creta (ITE). Dos especialistas lo utilizan y el trabajo comenzó en el verano de 2002.


 Parte de dos edificaciones y una estatua desconocidas hasta ahora han sido descubiertas por los arqueólogos griegos que participan en la remodelación y preservación del templo del Partenón de Atenas, informó un equipo de expertos griegos en octubre de 2002. Los arqueólogos recogieron y seleccionaron unos 20.000 trozos de mármol que se encontraban esparcidos en las laderas de la colina del Acrópolis y en los barrios cercanos de Plaka y Thision y descubrieron que pertenecían a dos construcciones de la época Antigua y Clásica y a una estatua.
El pasado día 27 de abril la sra. Ioannidou, directora honoraria del servicio de conservación de los monumentos de la Acrópolis, en el marco de una conferencia para la Asociación de amigos de la Acrópolis, compartió los detalles de sus 36 años de trabajo en la restauración. Aún siguen ocho programas en marcha. El trabajo no cesa. Ahora se están estudiando dos columnas de “coregos” por debajo del muro de la Acrópolis y por encima del monumento a Trásilo, en la ladera sur, que permiten conocer la historia sísmica de la ciudad, pues parecen estar en su ubicación original, conservando restos de pintura, según el periódico To Vima.
Para tener una visión de conjunto de los avatares padecidos, nada mejor que el documental de Kosta Gavras al respecto.

martes, 1 de mayo de 2012

La Acrópolis y su azarosa vida (II)

Más tarde, el embajador francés en Constantinopla, el Duque de Choiseul, se llevó una pieza del friso y dos metopas, lo que no fue nada en comparación con lo que se llevaría catorce años después el embajador británico Lord Elgin. Cargó en los barcos unas quinientas piezas, entre ellas una cariátide. Desde Londres envió a la ciudad de Atenas un reloj, como regalo, que fue colocado en el ágora. Los mármoles que están en el Museo Británico para desesperación de los griegos y que empezaron a reclamar insistentemente desde que fue ministra de cultura Melina Mercouri.


No quedaron aquí las desventuras del Partenón, sino que también tuvieron participación algunos restauradores bienintencionados, como el ingeniero ateniense Balanos. A principios del siglo XX tuvo la idea de sujetar los grandes bloques de mármol con pesadas grapas de hierro que anclaba taladrando el mármol. El hierro tiene un coeficiente de dilatación mayor que el mármol - en Atenas la temperatura oscila entre los 0º y los 50º al sol -, y para colmo se oxida. En consecuencia, en los últimos setenta años, el mármol se ha resquebrajado y se ha coloreado con óxido de hierro.
El último de los devastadores de la Acrópolis ha sido la contaminación. Cuando en Atenas reina la calma chicha la contaminación se va comiendo el mármol.
La última restauración de la Acrópolis se inició en  el Erecteion (1979-1987), y entre 1986 y 1990 se realizó el primer proyecto de restaruación del Partenón. El ingeniero Manolis Korres, contaba con la ayuda de ordenadores, nuevos materiales y tecnologías muy avanzadas. La primera de las tareas era una especie de juego de adivinanzas: ¿qué es y dónde se ha de colocar cada uno de los 1.500 bloques y fragmentos de mármol desperdigados por los alrededores? El rompecabezas se complica aún más en los casos en que los fragmentos no llevan decoración alguna.
Después hay que reparar los errores de la restauración de Balanos: quitar las grapas de hierro que resquebrajaron el mármol y limpiar el óxido. Afortunadamente, Balanos dejó indicada la localización de las grapas en los bocetos y planos. Para poder llegar a las fatales grapas, ahora hay que levantar algunos bloques de hasta diez toneladas, para lo que ha sido necesario construir una grúa especial. La que ahora se sitúa en el interior del Partenón, ha implicado unos cuantos problemas. En primer lugar se creó una base de cemento armado de quince centímetros de espesor para que el peso de la grúa se repartiese sobre una superficie más amplia. Este pedestal sobre el que descansa la grúa no debía reposar sobre las losas de mármol del suelo, pues sería imposible retirarlo después sin dañar el suelo original. Los técnicos optaron por aplicar una capa intermedia de fibra de vidrio.
La grúa, construida especialmente para la restauración del Partenón, ejecuta su trabajo al milímetro. Gira sobre una torreta de casi cinco metros de diámetro, de forma que son posibles oscilaciones de fracciones de grado. Los bloques se unirán esta vez con grapas de titanio, el único metal para la eternidad, porque posee casi el mismo coeficiente de dilatación que el mármol pentélico. En la tarea de restauración hay ocasiones en que se ha de recurrir a piezas sustitutorias, éstas proceden de las mismas canteras.

lunes, 30 de abril de 2012

La Acropolis y su azarosa vida (I)

Muchos turistas se quejan de lo destrozada que está la Acrópolis. No es de extrañar si tenemos en cuenta su azarosa vida.
Cuando los marineros llegaban a unas treinta millas de Atenas, allí por el cabo Sunion, ya podían distinguir el yelmo metálico de Atenea emergiendo de la Acrópolis como una cresta de gallo. En aquella época, el siglo V a. C., la colina ateniense ya no era la fortaleza amurallada que protegió la ciudad primitiva sino un santuario de los dioses, la ciudad sagrada. Atenas había crecido, y otras murallas la defendían más allá del pie de la meseta calcárea. Los palacios y los templos se habían sucedido unos a otros en el tiempo, hasta que los persas la pasaron por el fuego (480 a.C.). Y casi sobre las ruinas aún calientes, Pericles mandó levantar la Acrópolis clásica con la ayuda de su asesor artístico, Fidias, y del arquitecto Ictinos.


El Partenón, construido con mármol pentélico 1 , fue pintado después de colores vivos: en rojo las estrías de las columnas y el fondo de frontones y metopas; los ábacos en azul; de ocre el plinto; los tríglifos, de azul y amarillo.
Los arquitectos aplicaron en él estratagemas para permitir que la imperfecta visión humana pudiera contemplar la armonía misma (éntasis 2  de las columnas)
Las profanaciones de Poliorcetes (304 a.C.), que se instaló en el Partenón con algunas cortesanas, y de Lácares, que robó (298 a.C.) muchas piezas de oro, fueron de las primeras incursiones que se recuerdan, pero de poca importancia.
En el s. VI los cristianos lo transformaron en una iglesia dedicada a la Virgen Theotokos; todavía hay trazos de los frescos en las paredes. Justiniano se llevó a Constantinopla la estatua de bronce de Palas Atenea, de quince metros de altura, al igual que su predecesor Teodosio II se había llevado la Atenea crisoelefantina que presidía la cella del Partenón. Ambas se perdieron en el saqueo de las Cruzadas en Constantinopla, en 1024.

 En el s. XV llegaron los turcos e hicieron sus propias reformas para convertir el Partenón en una mezquita, con minarete incluido. También lo usaron como almacén de pólvora, y ése era su cometido cuando el 26 de septiembre de 1687 un soldado veneciano a las órdenes de Morosini tuvo la destreza de hacer blanco con el mortero en el polvorín. La bola de hierro atravesó el muro, y a los pocos segundos explosionaban algunos barriles de pólvora negra; el estallido echó abajo la fachada sur del Partenón, las columnas salieron despedidas y se trituraron al estrellarse contra las rocas.


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1 De las mismas canteras del Pendeli  (Πεντέλη) siguen sacando el mármol para la restauración
 2  El fuste de las columnas griegas no se diseñaba con sección constante, esta aumentaba desde el capitel al éntasis, volviendo a disminuir hasta la base. Por tanto, la columna es más ancha en una zona situada en la mitad inferior.


miércoles, 23 de marzo de 2011

Pedro el Ceremonioso y la Acrópolis



Esta mañana, con un sol espléndido y un vendaval importante  sobre la colina de la Acropolis, la Reina dña. Sofía ha acudido a la presentación oficial de la placa conmemorativa de Pedro IV de Aragón, conocido como el Ceremonioso. Pedro IV en   el año 1380 declaró que "El Castillo de Atenas es la joya mas preciada del mundo, tal que apenas todos los Reyes Cristianos juntos podrían construir uno igual ", el primer testimonio de Occidente sobre la belleza del Partenón.

Lo cierto es que Atenas estuvo bajo la corona aragonesa, en la época de la Compañía catalana, que conquistaron el ducado de Atenas en 1311. El Ducado de Atenas fue un estado instituido en 1205 en las regiones griegas del Ática, Beocia, Lócrida y Megárida tras la conquista del Imperio bizantino por los francos durante la Cuarta Cruzada.
 Los almogávares fueron unas tropas de choque de la Corona de Aragón formadas por infantería ligera, activos en el Mediterráneo entre los siglos XIII y XIV. La Compañía Catalana de Oriente, también denominada Magna Societas Catalanorum, Societas Catallanorum y Gran Compañía Almogávar o de Almogávares, fue una compañía de mercenarios creada por Roger de Flor a comienzos del Siglo XIV y contratada por el emperador bizantino Andrónico II Paleólogo para combatir el creciente poder del Imperio otomano en Anatolia. Estuvo formada, en parte, por almogávares aragoneses y catalanes, veteranos de la Guerra de Sicilia, los cuales habían quedado desocupados tras la firma en 1302 de la Paz de Caltabellotta entre la Corona de Aragón y la dinastía francesa de los Anjou.
Posteriormente la Compañía sufriría un periodo de confrontaciones internas provocado por las disputas e intereses de las potencias extranjeras, deseosas de controlarla. Así, Federico III de Sicilia asignó al infante Fernando de Mallorca a Galípoli como capitán de la misma, pero esta decisión fue contestada por uno de los líderes de la Compañía, Bernardo de Rocafort, mientras que otros (Berenguer de Entenza y Fernán Jiménez de Arenós) aceptaron el nombramiento del infante. La lucha concluyó con la marcha de Ferran y del infante, quedando Bernardo de Rocafort como líder de la Compañía. El administrador Ramón Muntaner también abandonaría la Compañía, escribiendo más tarde una crónica sobre la misma.  En un corto espacio de tiempo la Compañía asumió no sólo el control del Ducado de Atenas, sino que extendió sus dominios a la ciudad de Tebas y a Tesalia, convirtiendo esta última en el Ducado de Neopatria, donde se establecieron como señores feudales. Al tomar posesión de estos ducados en nombre de la Corona de Aragón y negarse a devolverlos a su legítimo heredero, el Papa instó a la Compañía a devolver el territorio, siendo excomulgados al negarse éstos en 1318.

Ambos ducados permanecieron en manos de la Gran Compañía como vasallos de la Corona de Aragón hasta 1388-1390, cuando fueron derrotados por la Compañía Navarra comandada por Pedro de San Superano, Juan de Urtubia y las tropas florentinas de Nerio I Acciaioli de Corinto.




La placa, de mármol blanco del monte Pendeli, como el resto de la Acrópolis ( que se sigue sirviendo de la misma cantera original), está colocada en el sitio estratégico que decidieron los arqueólogos griegos: en la Puerta Beulé, a los pies de los Propíleos. Y está con las palabras originales en catalán y luego en español, inglés y griego.
El título de Duque de Atenas corresponde en la actualidad al Rey de España, por lo que hoy en día recae en la figura de Juan Carlos I de Borbón.
Más información sobre la ceremonia de hoy en el periódico griego Kathimerini.

jueves, 20 de enero de 2011

Por la noche en el museo

Siguiendo la moda de abrir los museos en un horario más amplio, acabo de leer en la prensa griega http://www.tovima.gr/default.asp?pid=2&ct=4&artId=379357&dt=20/01/2011 que el Museo de la Acrópolis, a partir del 28 de enero, abrirá cada viernes hasta las 10 de la noche, dando la oportunidad a los visitantes de ver las piezas del museo con la Acrópolis ya iluminada al fondo.
Esos mismos días el restaurante permanecerá abierto hasta las 12 de la noche.
Han empezado, además, un programa para la conservación de las Cariátides, limpiándolas con láser.
El edificio del nuevo museo, diseño de Bernard Tschumi, ha dado mucho que hablar en Grecia. Se trata de un edificio modernísimo, con vistas directas a la Acrópolis. En su piso superior han dejado el espacio suficiente para acoger los mármoles del Partenón que están en el Museo Británico y que los griegos reclaman incansablemente.
Para hacerse una idea de la visita a este magnífico museo nada mejor que darse un paseo por él, gracias al siguiente video "Επίσκεψη στο Μουσείο Ακρόπολης" de Κωνσταντίνος Αρβανιτάκης:



Lo podéis encontrar en la página Web del Museo http://www.theacropolismuseum.gr/default.php?la=1, entre otras cosas.