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martes, 28 de octubre de 2014

28 Octubre- 28 Οκτωβρίου

Han pasados los años. Ya hice en su momento en este blog una entrada sobre la fecha que es hoy en Grecia, una de sus fiestas nacionales.
Echo de menos Grecia, sus gentes, su cultura. Le debo mucho a ese país. Por ello sólo quiero recordar con cariño los buenos momentos y decir "Ελλάδα, σε νοσταλγώ"


Living PostCards from Greece | Πάω εγώ, ναι HD from emmanouil papadopoulos on Vimeo.

domingo, 19 de octubre de 2014

La groma (I)

La groma o gruma (por deformación, quizá vía el etrusco, de la palabra griega gnomon ( γνὠμων) que significaba “escuadra”) era el aparato de nivelación esencial de los agrimensores de la antigua
Roma.



Consistía en una pértiga vertical que soportaba en su extremidad superior un travesaño situado sobre un pivote: el travesaño podía así girar en el plano horizontal. Cada brazo del travesaño soportaba en su extremidad una plomada. La cual desarrolla una función palanca - senoidal.
Estaba compuesta por un pie de sustentación llamado “ferramentum” que se clavaba en el suelo y de cuatro puntas (“cornicula” dispuestas en un ángulo recto perfecto y que forman la cruz final (groma) de la cual colgaban cuatro hilos (nerviae) tensos con otros tantos contrapesos (pondera). El instrumento que enlazaba el “ferramentum” con la “groma” medía exactamente un pie romano (pes= 29.64 cm), la unidad base de longitud romana, cuyo patrón se custodiaba en el templo de Juno Moneta.
En el derecho romano la función de medir la tierras trazando las líneas para la construcción de la ciudad era originariamente una función sagrada ejercida por los augures. La leyenda recuerda como el asesinato de Remo por Rómulo se debió a la violación del trazado de los límites de la futura ciudad de Roma. Este aspecto sumado a la presencia de un dios que custodiaba los límites y las puertas que los romanos llamaban Jano, indica el carácter sagrado que los romanos atribuían a los límites. Cuando, con la laicización del derecho se pierde toda implicación religiosa, la labor pasó a técnicos laicos que son mencionados a veces como “metatores”, a veces como “finitores”, otras como “mensores” y finalmente como “gromatici”, del nombre usado para trazar las líneas rectas.

La groma servía para comprobar las alineaciones y la corrección de las direcciones perpendiculares. Por abuso del lenguaje, este término vino a designar el centro de un campamento militar romano o el foro en la fundación de una ciudad, o la intersección del cardo y del decumano, ya que el ángulo recto formado por las direcciones de estas dos arterias, era comprobado con la groma por los agrimensores.

domingo, 31 de agosto de 2014

Brixia- Brescia- Museo de Sta. Giulia ( y II)

El museo de la ciudad permite un viaje a través de la historia de Brescia desde la época prehistórica hasta nuestros días. Se encuentra en el antiguo monasterio femenino de la orden benedictina, mandado construir por el longobardo Desiderio y su mujer Ansa en el 752. Edificado sobre un área ocupada por importantes “domus” romanas, además incluye la basílica medieval de San Salvador y su cripta y el oratorio románico de Sta. María en Solario. El museo por si solo merece el viaje, es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde junio de 2011. Voy a destacar algunas piezas que me han llamado la atención. 1) La Cruz del Deseo. De factura longobarda ( f. s. VIII), es una de las más famosas cruces de plata con lámina de oro. Está decorada con numerosas piedras preciosas y camafeos, la mayoría de ellos de época romana.
Entre ellos el retrato de una familia, que según la tradición son Gala Placidia (a la derecha) y sus hijos Valentiniano III y Justa Grata Honoria.
2) La Victoria alada. Estatua de bronce. Descubierta en el s. XIX. Es un pastiche, realizado sobre una estatua griega, reelaborada en época romana. Parece que el original era una Afrodita ( del tipo Cirene) que se miraba sobre el escudo de Ares, probablemente fue trasportada por voluntad de Augusto a Roma desde Alejandría. Fue donada a la ciudad, probablemente al conceder a la ciudad el título de Colonia Augusta. Fue transformada en Victoria después de la segunda batalla de Bedriaco ( 24 de octubre del 69 d.C., el año de los cuatro emperadores).
3) Una cuchara de cristal, como no he visto jamás en ningún otro museo que tenga objetos romanos.
4) Las “Domus”, conocido complejo con el nombre de “Domus dell’ Ortaglia”. En realidad son dos casas, la de la fuente y la de Dionisio. Fueron utilizadas entre los s. I y IV, posteriormente cayeron en desuso y se encontraron en el jardín del monasterio de Sta. Giulia. Se conservan restos de pintura, incluso en un techo, mosaicos y sistema de calefacción.
Hay otras muchas piezas de interés. Insisto, merece la pena la visita.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Brixia- Brescia (I)


Tras unas accidentadas vacaciones (tres costillas rotas) vuelvo a la carga con algunas aportaciones sobre mis visitas. Esta vez una ciudad de la Lombardia.

En el área arqueológica del Capitolium de Brescia, donde se está desarrollando un extenso proyecto de recuperación y de puesta en valor, se conservan todavía los restos monumentales de la antigua Brixia( nombre de origen céltico, bric significa altura,monte). Los orígenes de la población se remontan al 1.200 a.C, con una población de origen ligur que se asentó en las faldas de la colina Cidneo. En el s. VII a.C. se asentaron los galos cenomanos, convirtiéndola en su capital. Los cenomanos fueron los únicos galos aliados de la República romana. Se les concedió el derecho latino en el 89 a.C. y durante el consulado de Julio César en el 49 a.C. la ciudadanía romana. La ciudad consiguió así un ordenamiento autónomo (era gobernada por quattuorviri), con su propio Senado y sus propios magistrados. Augusto en el 26 a.C. la elevó a la categoría de “colonia civica augusta” (única de la Italia septentrional) y la encuadró en la tribu Fabia. La Brixia romana consiguió su máxima expansión urbanística y demográfica (unos 9.000 habitantes) en torno al 96 d.C.
 
 
 
 
 

 
 
 
Pero fue Vespasiano, en el 73 d.C.,  el que ordenó la construcción del Templo Capitolino que podemos ver hoy en día. En él se veneraba a la triada capitolina. La escalinata de mármol hoy restaurada, llevaba al pórtico elevado, con columnas corintias de unos 11 metros de alto. El templo cerraba la parte norte del foro. Formado por tres naves, una central más grande, que conservan parte de su suelo original de mármol policromo.En su fachada se puede apreciar el tímpano con la dedicatoria a Vespasiano.
 
 
 
 

 
 
 
 
Debajo de él hay un santuario republicano que en este momento no se puede visitar. Habrá que esperan a que empieza la expo de Milán en 2015 (como tantas otras cosas por aquí). Fue construido en el s. I a.C. y conserva restos de pintura en las paredes según me contó el arqueólogo. Tampoco se podía visitar el teatro de época flavia y con capacidad para 15.000 espectadores.
Pero el arqueólogo me mostró una estela escrita en latín y rético verdaderamente curiosa. El rético utiliza un alfabeto derivado del etrusco.
 
 
 
 
 
 
 
 

domingo, 22 de junio de 2014

Camino de la Galia (IV) . Augusta Praetoria ( y II)


La organización urbana de Augusta Praetoria se remonta a su fundación en la época de Augusto (25 a. C). Desde la intersección de los ejes principales de las calles de la ciudad, el cardo y el decumano maximo viene una red ortogonal de calles que dividen el espacio ciudadano. Cerca de la intersección de las dos líneas de tráfico urbano se encuentra el complejo forense - el centro de la vida política y religiosa de la colonia - con el lado largo occidental gravitando sobre el cardo mientras que el lado sur corto sobre el  decumano.

El Foro de Augusta Praetoria se extiende sobre una superficie con una pendiente natural del terreno. Para resolver el problema de la diferencia se adoptó una solución de terraza realizando una parte superior y una inferior: la elevada llamada el área sagrada donde había dos templos rodeados de un criptopórtico , este, algo en bajo daba acceso a la zona dedicada a las funciones públicas en las que , alrededor de la plaza (platea), se mostraban  las tiendas y las oficinas.

Desde el jardín que da a la plaza de Juan XXIII se accede al Criptopórtico.  Se trata de un edificio semienterrado en forma de herradura cuadrada, dos brazos laterales que miden 71,80 m; el central, más extendido, alcanza una longitud interior de 87,10 m., con techos abovedados sostenidos por pilares sólidos de bloques de travertino calizo, finamente enlucidos e iluminados por las ventanas a modo de rejilla de ventilación que permiten mantener una temperatura constante a lo largo del año .
 
 

El monumento que data de la época de Augusto iba a ser una estructura de contención y de regularización de la tierra en esa zona de la ciudad; debía estar en una ligera pendiente de norte a sur y creó un desnivel entre el área sagrada y la platea forense contigua. Además de la función de apoyo que se supone para la que la parte semienterrada, podría servir también  como un almacén y un granero militar(horreum), aunque últimamente los estudiosos han desechado esta posibilidad tanto por la estructura del monumento como por su situación particular, comparado con otros ejemplos similares, mientras que la probable columnata de mármol que había por encima de él, ya desaparecida,  hacía de impresionante telón de fondo a los templos del área  sagrada (lugar en el que hoy está la catedral).

Es por lo tanto razonable suponer que el Criptopórtico tuviese una determinada función litúrgica: un tipo de lugar "bisagra" entre lo sagrado (el área sagrada y sus edificios del templo) y lo profano (esto es, la plaza pública).

Cómo parecen documentar algunos mapas medievales, las estructuras del Criptopórtico siguieron utilizándose incluso en siglos posteriores, cuando se transformaron en bodegas y cantinas denominadas por la  costumbre popular, "Marché des Romains."

La renovación de las tuberías en los primeros años del nuevo milenio han hecho casi enteramente accesible el Criptopórtico, que por su excelente estado de conservación y por su espacio arquitectónico con una gran visibilidad, es uno de los principales sitios arqueológicos de Augusta Praetoria.

En la planificación de Augusta Praetoria (fundada en el año 25 a. C), edificios para espectáculos públicos, el teatro y el anfiteatro, se encuentran en la esquina noreste. La construcción del teatro no fue contemporánea  a la fundación de la ciudad, sino que se coloca en una etapa posterior en un par de décadas.

En el Teatro Romano de Aosta se conserva la majestuosa fachada sur, de 22 metros de alto, formada por una serie de arcos y tres órdenes superpuestos de aberturas de diferentes tamaños, marcada en su geometría rigurosa por una serie de potentes contrafuertes que se repiten dentro de la pared, que se estrecha ligeramente hacia arriba. El modo de la construcción se caracteriza por el uso de grandes bloques rectangulares de roca conglomerada (conglomerados de origen fluvial, muy utilizado en la arquitectura pública de Aosta), acabados en bloques almohadillados de travertino y piedra caliza.



Claramente identificables son también las gradas semicirculares que albergaban a los espectadores (auditorio), orquestra (cuyo radio es de 10 metros) y el muro de la escena, que una vez  se alzó con decoración de columnas, mármoles y estatuas.  Se estima que el teatro podría albergar a tres o cuatro mil espectadores. Algunos eruditos creen que el teatro tenía un techo estable.  . La pared del pórtico este fue decorada con una pintura mural polícroma, ahora retirada para evitar la acción de los agentes atmosféricos. En la zona sur-oeste se encuentran los restos de viviendas del siglo II o III. d.C y las bases de mármol de seis columnas.

Con la caída del imperio, hasta el siglo XVIII se perdió toda  memoria de la función original del edificio y sus restos no fueron reconocidos como tales hasta muy tarde: en la Edad Media había muchos edificios apiñados, demolidos durante la moderna obra de recuperación y restauración.
Un video sobre el teatro.
BIBLIOGRAFÍA
L. APPOLONIA, M.C. FAZARI, Il Teatro romano di Aosta, Aosta 2005.
R. MOLLO MEZZENA, Augusta Praetoria e il suo territorio, in Archeologia in Valle d’Aosta – dal Neolitico alla caduta dell’Impero romano 3500 a.C. – V sec. d.C., Aosta 1981
ZANOTTO, Valle d’Aosta antica e archeologica, Aosta 1986